domingo, 7 de enero de 2018

Reflexiones bisexuales II

Ahora, me considero un hombre pleno en el aspecto sexual. Ya he superado todos los temores que en su momento tuve sobre la conveniencia de tener sexo con hombres, todos los arrepentimientos y cargos de conciencia. También he cumplido algunas fantasías que tenía y algunas que me llegaron de imprevisto: sexo en un baño público, sexo frente a desconocidos, mamar dos vergas a la vez, hacer un trío homosexual, también tener sexo con una mujer mayor que yo 10 años. Sé lo que soy y lo que me gusta. 

Sé que puedo disfrutar de la pasión y el erotismo con mujeres y hombres muy distintos. He descubierto lo que me gusta, lo que me encanta y lo que plano no me va para nada. Y aunque también he podido ver que soy un hombre complaciente y me excita muchísimo dar gusto a mi compañer@ de cama también he visto que debo buscar lo que a mí me satisface y no sólo dar gusto a los demás.

He estado con muchos tipos de mujeres y de hombres y sé que el placer no lo garantiza ni el tamaño de un pene ni lo bello de unos enormes pechos. Que la gorda de las inmensas tetas que ni puedo agarrar completas coge mucho más rico que otras chicas con cuerpos lindos y que aquel cincuentón me ha tratado como nadie más. 

Y que el chiste es disfrutar, y que no importa si estoy besando a una señora de tetas alicaidas o a un chico de 19 años, mi pene erecto está feliz y yo sudo excitado al poder tener a alguien en mi cama, o en la suya, que da lo mismo.

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